Y aquel día, él llegó de un modo diferente...
al que acostumbraba llegar,
Y la miró de un modo más ardiente...
diferente al que la acostumbraba a mirar...
Y ya no maldijo a la vida tanto...
como acostumbraba a murmurar...
Y ella se puso tan linda...
como hacia tiempo no se le habia visto...
Después ellos se dieron las manos
como hacia tiempo no la habian hecho
Y llenos de ternura y gracia
fueron a la plaza para poderse abrazar
Y allí recordaron tantos momentos,
que la curiosidad de todos despertó...
Y fue tanta la felicidad
que toda la ciudad se iluminó
Y fueron tantos besos locos,
tantos gritos roncos,
de esos que no se oían mas,
que el mundo comprendió...
y el día amaneció en paz...
Solo agregue el reloaded (que original) al nombre porque no se me ocurrió nada, se aceptan sugerencias... facebook: http://www.facebook.com/saludylargavidaalrockandroll Twitter: @Draven666
lunes, 16 de mayo de 2011
Besos
Mis besos llovieron sobre tu boca oceànica
primero uno a uno como una hilera de gruesas gotas
anchas gotas dulces cuando empieza la lluvia
que revientan como claveles de sombra.
Besos sordos entrando hasta tu fondo
perdièndose como una làgrima en el mar,
en tu boca oceànica de oleaje caliente
besos blandos, anchos como el peso de la muerte
besos oscuros como tùneles de donde no se sale vivo
deslumbrantes como el estallido de la fè
sentidos como algo que te arrancan,
que son penetrantes como una noche glacial.
Eres una estatua de arcilla adànica,
con tu piel que cede bajo mis dedos,
y tus ojos en cuyo fondo vives tù
como el fondo del bosque màs claro del mundo.
Tus ojos llenos de aire de las montañas
y que despiden un resplandor àspero y dulce
tus ojos que tù no conoces, y que miran con un golpe aturdidor,
cuando me inmutan y obligan a callar.
Besè tu garganta donde puede morderse la amargura,
tu garganta donde la vida se anuda como un fruto que se puede morder
y donde el sol en estado lìquido circula por tu voz y tus venas
como aguamiel ingràvido y cargado de electricidad.
Y toquè tus brazos firmes como un rìo caudal,
rotundos como el momento de la inspiraciòn
y cobijè tus manos incitadoras como la fiebre,
tambièn blandas como el regazo de la madre del asesino,
tus manos como globos de ternura
que apaciguan como saber que la bondad existe.
Me besaste y te mirè
y fuiste como un farol de papel
que flota locamente en la noche.
primero uno a uno como una hilera de gruesas gotas
anchas gotas dulces cuando empieza la lluvia
que revientan como claveles de sombra.
Besos sordos entrando hasta tu fondo
perdièndose como una làgrima en el mar,
en tu boca oceànica de oleaje caliente
besos blandos, anchos como el peso de la muerte
besos oscuros como tùneles de donde no se sale vivo
deslumbrantes como el estallido de la fè
sentidos como algo que te arrancan,
que son penetrantes como una noche glacial.
Eres una estatua de arcilla adànica,
con tu piel que cede bajo mis dedos,
y tus ojos en cuyo fondo vives tù
como el fondo del bosque màs claro del mundo.
Tus ojos llenos de aire de las montañas
y que despiden un resplandor àspero y dulce
tus ojos que tù no conoces, y que miran con un golpe aturdidor,
cuando me inmutan y obligan a callar.
Besè tu garganta donde puede morderse la amargura,
tu garganta donde la vida se anuda como un fruto que se puede morder
y donde el sol en estado lìquido circula por tu voz y tus venas
como aguamiel ingràvido y cargado de electricidad.
Y toquè tus brazos firmes como un rìo caudal,
rotundos como el momento de la inspiraciòn
y cobijè tus manos incitadoras como la fiebre,
tambièn blandas como el regazo de la madre del asesino,
tus manos como globos de ternura
que apaciguan como saber que la bondad existe.
Me besaste y te mirè
y fuiste como un farol de papel
que flota locamente en la noche.
Preámbulo
Una noche como otras,
nueva pero ya vista
volviste a mi vida cuando ya no corrìa
pues mi cuerpo estaba solo en la esterilla.
Con mi voz irè bajo el verano
en uno de mis puños anunciarè catàstrofes de besos,
y en el cabello desordenado de algùn niño
en mi raciòn de mùsica estaràs.
Por eso es que no quiero que la lluvia se mezcle entre tus brazos,
que doblegue tu espalda en lucha desigual
que invada tu garganta sin el menor respeto,
que amanece junto al reflejo de tu espejo.
Necesitaba que esta noche tus hombros arribaran a otro puerto,
pues mis manos estaràn lejos del filo de la escoba
y el silencio serà tan bello,
como los parques y el aroma de tu alcoba.
nueva pero ya vista
volviste a mi vida cuando ya no corrìa
pues mi cuerpo estaba solo en la esterilla.
Con mi voz irè bajo el verano
en uno de mis puños anunciarè catàstrofes de besos,
y en el cabello desordenado de algùn niño
en mi raciòn de mùsica estaràs.
Por eso es que no quiero que la lluvia se mezcle entre tus brazos,
que doblegue tu espalda en lucha desigual
que invada tu garganta sin el menor respeto,
que amanece junto al reflejo de tu espejo.
Necesitaba que esta noche tus hombros arribaran a otro puerto,
pues mis manos estaràn lejos del filo de la escoba
y el silencio serà tan bello,
como los parques y el aroma de tu alcoba.
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