Cierro los ojos y le hablo al cielo,
rogando que me devuelva aquello que más quiero...
Y no hundirme en la oscura soledad...
el río se ha desbordado y no encuentro a nadie.
El camino se desdibuja bajo mis pies,
los aviones vuelven a hacer mucho ruido...
los colores van perdiendo intensidad,
y mis ojos están rojos de tanto llorar.
Tengo las manos frías y los pies helados,
llevo desde hace tiempo heridas en los costados...
Y aunque intento a todos dar mi sonrisa,
como un payaso oculto mi dolor.
Sigo pensando en ti un ratito cada día,
y aunque he perdido tu pista no paro de buscar...
Llevo un sabor amargo en el paladar,
y mis ojos siguen rojos de tanto llorar.
Cuando sea viejo y casi nada me importe,
seguiré manteniendo esta llama encendida...
por si un día decides regresar,
que encuentres el camino de vuelta enseguida.
rogando que me devuelva aquello que más quiero...
Y no hundirme en la oscura soledad...
el río se ha desbordado y no encuentro a nadie.
El camino se desdibuja bajo mis pies,
los aviones vuelven a hacer mucho ruido...
los colores van perdiendo intensidad,
y mis ojos están rojos de tanto llorar.
Tengo las manos frías y los pies helados,
llevo desde hace tiempo heridas en los costados...
Y aunque intento a todos dar mi sonrisa,
como un payaso oculto mi dolor.
Sigo pensando en ti un ratito cada día,
y aunque he perdido tu pista no paro de buscar...
Llevo un sabor amargo en el paladar,
y mis ojos siguen rojos de tanto llorar.
Cuando sea viejo y casi nada me importe,
seguiré manteniendo esta llama encendida...
por si un día decides regresar,
que encuentres el camino de vuelta enseguida.