miércoles, 5 de junio de 2013

por favor...

Esperando un suspiro...
dentro de mi habitación...
a veces creo que vivo...
y me pregunto si es verdad...
si me quieres matar....
y yo no quiero caminar...
y digo y pido...

Por favor dime...
que no estoy tan loco 
por favor dime...
que nací sobrio 
por favor dime... 
que me caigo
por favor dime... 
que tampoco
por favor dime... 
que no estoy enfermo... 
que no he tomado ya mi medicina
que estoy llorando... 
pero para adentro 
que estoy sudando... 
bajo tu escalera 

por favor dime... 
que no estoy dormido
que no estoy abrazando a mi almohada
que ya no vivo por estar muerto
que tengo tus piernas en mi espalda

por favor dime... 
que no estoy soñando
que no es mentira... 
que mis ojos sangren
necesito que me digas... te odio
muerdeme el alma... 
y dejame que te ame... 

Y dejame besar tus ojos...
comerme todas tus pestañas....
y que se queden en mi lengua... 
tatuadas todas tu miradas... 

martes, 4 de junio de 2013

luz

Un televisor para charlar o discutir...
una mesa sucia de colillas y poemas...
una cama herida de delicias y bajezas...
bosques de botellas y mi alma en confesión...

Cuál es el valor de un corazón en el mercado
cuánto te daría tu sagrada religión
sueñas con el triunfo y su máquina de engaños
pero no comprendes cuánto vale un corazón


Esa luz...  fría en mi cabeza
esa luz... mis masturbaciones 
son vivir como los demás... 
sin paz... 

“¿Así que quieres ser escritor?”

Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
o clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.
Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.
Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa
ó a tu novia ó a tu novio
ó a tus padres ó a cualquiera,
no estás preparado.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.
A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
ó hasta que muera en ti.
No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.
Charles Bukowski