Aquella noche no llovió,
ni apareciste disculpándote,
No me abrumaste con preguntas,
ni yo traté de impresionarte
contando tontas aventuras,
aburridas historias de viaje.
Deambulamos por el barrio
ni apareciste disculpándote,
No me abrumaste con preguntas,
ni yo traté de impresionarte
contando tontas aventuras,
aburridas historias de viaje.
Deambulamos por el barrio
buscando algún tugurio abierto,
no te besé cuando la luna
me sugirió que era el momento.
Tampoco fuimos a bailar,
no te besé cuando la luna
me sugirió que era el momento.
Tampoco fuimos a bailar,
ni tembló un pájaro en tu pecho,
cuando mi boca fue pasando
buscando el instante de hacerlo.
Y no acabamos en la cama,
cuando mi boca fue pasando
buscando el instante de hacerlo.
Y no acabamos en la cama,
ardiendo juntos en la hoguera
de piel, sudor, saliva y sombra,
de piel, sudor, saliva y sombra,
que es donde piensan que terminara.
Así que no anden lamentando
Así que no anden lamentando
lo que pudo pasar y no pasó,
aquella noche de mayo
tampoco el destino lo aprobó… joder…
aquella noche de mayo
tampoco el destino lo aprobó… joder…

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